;

En verdad, ¿hablamos?

¿Realmente hablamos con nuestros hijos, con nuestros alumnos, de todo aquello que podría ayudarles a caminar en tantos y tantos campos que su desarrollo emocional y sentimental conlleva? El conocimiento de uno mismo, de los demás, el autocontrol, la empatía, las formas de relacionarse positivamente, el arte de amar, ... ¡Hay tanto por aprender! ¡Hay tanto por hablar!
Y, ¿qué piensan, qué sienten nuestros hijos, nuestros alumnos? ¿Hablamos de ello alguna vez? ¿Encaramos nunca esos temas con ellos con una mínimo de profundidad? ¿Quizás con alguna continuidad?Nos preocupamos mucho, lo sé, por construir su futuro académico, profesional... Y, ¿que pasa con su educación emocional?
A través de este blog intentaré incidir, con vuestra ayuda, en un campo más que deberíamos considerar "prioritario". Partiendo de las bases pautadas en el libro "La Escuela de la Alegría" iré planteando puntos de encuentro, pequeñas pero importantes excusas para empezar a andar... ¿Andar? ¿Hablar? Da igual, lo que sea será una gotita que tendrá una pretensión preciosa: llenar el barreño de futuras "grandes" personas...

martes 30 de junio de 2009

Presentación de La Escuela de la Alegría en las Jornadas de Educación Infantil de Linares

Los días 24 y 25 de junio tuve el honor de asistir como ponente a las Jornadas de Educación Infantil de Linares.

A través de una conferencia y tres talleres me ofrecieron la oportunidad de comunicar mis vivencias como maestro, mi percepción de la educación y mi concepción de una pedagogía motivacional y asentada en la alegría.

No voy a extenderme en esta entrada sobre aquello que pude explicar o no... Y escribo "o no" pues cuando alguien intenta expresar algo muy extenso y a la vez sentido siempre se queda con la sensación de que no supo del todo, de que muchas cosas quedaron sin salir o salieron de forma inadecuada.

Si diré que aprendí mucho... Me consta que pude comunicar el concepto global de Escuela de la Alegría, incluso que supe asentar la necesidad de cambio. Me consta también que quise abarcar demasiado, introduje un marco amplísimo de conversación y en los diálogos me perdí en la extensión de respuestas que robaban tiempo a lo esencial... No se puede hablar de todo, ¿verdad?

Pero tomé buena nota: de las inquietudes, de las preguntas, de las respuestas, de los consejos... Y en base a ello me doy cuenta de la necesidad de empezar a desarrollar campo a campo los materiales y recursos que permitan a cualquier maestra o maestra llevar a cabo en la práctica diaria la filosofía educativa que defiendo.

El Seminario concluyó, evidentemente, pero no el trabajo que por lo que a mí respeta considero me implicaba. Así, os prometo que durante este verano voy a desarrollar diferentes temas que creo podrán ayudar, y mucho, a quién quiera empezar a tantear mi forma de enseñar.

Cabe decir que aprendí otra cosa muy importante: rodeado de ponentes realmente geniales y muy experimentados cometí en los talleres dos errores clave: el primero dar a mi guión una amplitud y una apertura exageradas; el segundo pretender un tono de charla suave y, quizás, demasiado relajado, reflexivo. Me consta soy muy buen comunicador con mis alumnos, los niños y niñas, y creo debí extrapolar esa forma de conseguir la atención, de implicar, de sorprender contínuamente, de..., con los asistentes...

No puedo cerrar esta entrada sin hacer una mención muy especial a la profesionalidad y al apoyo constante y realmente cercano que Manuela, Mamen y Gracia, las asesoras de Linares y Jaen me ofrecieron en todo momento. Mil gracias, de verdad, sois un encanto...

Y no voy a dejar de lado a toda aquella gente que conocí y que me hicieron, de una forma u otra, sentirme muy acompañado: Conxita, Immaculada, Pilar, Jose Angel, Maribel, ... Gracias.

Y, ¿cómo no?, mi agradecimiento a todos y a todas los/las asistentes a las Jornadas: fue un grandísimo honor teneros delante, sintiendo al mismo tiempo que estabais al lado...

Para terminar os invito a ver un resumen del video con el cual empecé mi conferencia. Creo que os gustará...


lunes 30 de marzo de 2009

Citas e imágenes: La prudencia...